... O dos, o tres, o todos. E intolerantes, sensibles, alérgicos. El mundo sin gluten es un mundo en sí mismo, un mundo que parece no tener ni principio no fin cuando entras en él, pero del que se puede salir airoso con empeño y sobre todo con mucha información.
Al principio, cuando te dan el diagnóstico, se te viene todo encima y piensas ¿por dónde empiezo? La respuesta es sencilla, por el principio. El problema es encontrar ese punto inicial y echar a andar. Porque después de escuchar al médico la palabra mágica "celiaquía", se acabó todo. Y con eso me refiero a que, por regla general, no va a ir más allá del diagnóstico. No te van a dar un listado de cosas que puedes comer y cosas que no. Ni te van a explicar qué es eso de las trazas o la contaminación cruzada. No, todo eso te lo tienes que currar tú, en medio de esa sensación que te invade y te hace pensar dónde te has metido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario